No todas las categorías de la Lotería de Navidad exigen lo mismo del número que se juega. Algunas premian solo con que coincida una parte concreta —la última cifra, las tres primeras— mientras que otras exigen que el número entero, las cinco cifras completas, sea exactamente el agraciado. Quien juega la Lotería de Navidad en Mogán y solo mira si tiene el Gordo se pierde esta diferencia, que explica buena parte de lo que puede tocar con un décimo cualquiera.

Los premios que solo piden una coincidencia parcial

El reintegro es el ejemplo más claro: basta con que la última cifra del décimo coincida con la del Gordo para recuperar los 20 euros pagados por el billete, sin que el resto del número tenga ninguna importancia. La centena funciona de forma parecida pero con tres cifras: quienes comparten las tres primeras del número agraciado con el Gordo tienen derecho a esa categoría, aunque las dos últimas cifras no coincidan en absoluto.

Las aproximaciones siguen la misma lógica desde otro ángulo: premian a los números inmediatamente anterior y posterior a cada uno de los tres primeros premios, sin que haga falta que ninguna cifra coincida directamente con el número agraciado, solo estar justo al lado en el orden numérico.

Estas tres categorías —reintegro, centena y aproximaciones— tienen en común que no dependen de un único número exacto, sino de una relación parcial con el resultado del sorteo, lo que explica que reúnan, entre las tres, muchas más posibilidades de repartir algo que el resto del cuadro junto.

Los premios que exigen el número completo

El resto del cuadro funciona de otra manera: para cobrar hace falta que las cinco cifras coincidan exactamente con uno de los números agraciados, sin ningún margen. Ahí están el Gordo, con 4.000.000 de euros por serie —400.000 al décimo—; el segundo premio, con 1.250.000 euros por serie —125.000 al décimo—; y el tercero, con 500.000 euros por serie —50.000 al décimo—.

También exigen el número completo los dos cuartos premios, con 200.000 euros por serie —20.000 al décimo—, los ocho quintos, con 60.000 euros por serie —6.000 al décimo—, y los 1.794 números de la pedrea, con 1.000 euros por serie —100 al décimo—. La Lotería de Navidad en Mogán reparte estas categorías solo entre quienes tienen exactamente ese número, ni el anterior ni el posterior.

Cuantas más categorías de este tipo existen, más difícil resulta acumular varias a la vez con un mismo décimo: cada una depende de un número distinto y exacto, así que acertar en una no acerca en nada a acertar en otra.

Por qué el Gordo, con el número más difícil de acertar, es también el más nombrado

Precisamente por exigir la coincidencia más estricta de todas —un único número entre cien mil posibles, del 00000 al 99999— el Gordo es también el premio del que más se habla, aunque estadísticamente sea el que menos veces reparte algo comparado con el reintegro o la centena, algo que en Mogán, como en cualquier otro sitio, sorprende a quien no lo sabe.

Esa misma lógica explica por qué tantas personas, al comprobar su décimo, se fijan primero en si tiene el Gordo y solo después revisan el resto del cuadro, aunque estadísticamente sea mucho más probable acertar alguna de las categorías que piden menos.

Ordenar el cuadro según lo que exige cada categoría, y no solo por su cuantía, ayuda a entender qué puede tocar con un décimo cualquiera:

  • Reintegro: 20 euros al décimo, con solo la última cifra coincidiendo.
  • Centena: premia, en la Lotería de Navidad en Mogán, compartir las tres primeras cifras del número agraciado con el Gordo.
  • Pedrea: 100 euros al décimo, con el número completo, entre 1.794 posibilidades distintas.
  • Quintos y cuartos: 6.000 y 20.000 euros al décimo, también con el número completo.
  • Segundo y tercer premio: 125.000 y 50.000 euros al décimo, con un único número exacto cada uno.
  • El Gordo: 400.000 euros al décimo, el único número que reúne todas las condiciones a la vez.

Los premios superiores a 40.000 euros tributan al 20 % sobre el exceso, y el plazo para cobrar cualquiera de estas categorías es de tres meses desde el sorteo, sin distinción entre las que piden coincidencia parcial y las que piden el número completo.

Leído así, de menos a más exigente en vez de solo de más a menos cuantía, el cuadro deja de parecer una simple escalera de premios y pasa a explicar por qué unas categorías se reparten muchas veces cada sorteo y otras, prácticamente, una sola.

Para quién juega mejor cada tipo de categoría

Jugar la Lotería de Navidad en Mogán con esta diferencia en mente cambia cómo conviene repartir el dinero entre números distintos. Jugar varios décimos con números distintos favorece sobre todo a las categorías de coincidencia parcial: cuantos más números distintos se tengan, más opciones hay de que alguno comparta la última cifra o las tres primeras con el Gordo, aunque ninguno sea exactamente el agraciado. Concentrar el dinero en pocos números, o en uno solo con varios décimos, solo suma opciones reales frente a las categorías que exigen el número completo, porque ahí no vale estar cerca: hace falta acertarlo entero.

Ninguna de las dos estrategias garantiza nada: el sorteo sigue siendo aleatorio en cualquier caso. Lo que cambia es a qué tipo de categoría se acercan más las probabilidades según cómo se reparta el dinero entre números.

Quien prefiere comprar Lotería de Navidad online en Mogán y decidir con calma cuántos números distintos jugar puede ver qué números siguen libres para este sorteo con Lotería Castillo, y valorar si conviene repartir el importe entre varios números o concentrarlo en uno solo.