El cuadro de premios de la Lotería de Navidad en Rubí no exige lo mismo en cada categoría. Unas se deciden con una sola cifra del décimo, otras con un fragmento del número, y solo unas pocas obligan a acertarlo entero. Mirar el cuadro por esa exigencia, y no solo por el importe que reparte, explica algo que suele pasar desapercibido: cobrar algo no siempre significa haber acertado el número completo.
Categorías que se deciden con una sola cifra: el reintegro
El reintegro es la única categoría de todo el sorteo que no exige nada del número en conjunto: basta con que la última cifra del décimo coincida con la del Gordo. Devuelve los 20 euros pagados por el billete, ni un euro más, y no depende de ninguna otra posición del número.
Quien juega a la Lotería de Navidad en Rubí y solo repasa si el número entero coincide con algún premio puede pasar por alto que ya tenía derecho a esta categoría, la única de todo el cuadro que se resuelve mirando una sola posición.
Esa sencillez explica también por qué es la categoría que más veces se repite entre los décimos comprobados: con solo diez cifras posibles para esa última posición, del cero al nueve, es mucho más fácil de cumplir que cualquier condición que dependa de varias cifras a la vez.
Categorías que se deciden con un fragmento del número: centena y aproximaciones
La centena exige algo más que el reintegro pero mucho menos que un número completo: coincidir en las tres primeras cifras con el Gordo, sin que las dos últimas tengan que corresponder. Son noventa y nueve números distintos los que cumplen esa condición cada sorteo.
Las aproximaciones exigen otro tipo de fragmento: ser el número inmediatamente anterior o posterior a cualquiera de los tres primeros premios. Son seis números en total, dos por cada uno de esos tres primeros premios, y ninguno de ellos necesita coincidir cifra por cifra con el número agraciado.
Ambas categorías ocupan un lugar intermedio entre el reintegro, que solo mira una cifra, y las categorías que exigen el número completo. No son tan frecuentes como el reintegro, pero tampoco tan escasas como un primer premio en solitario.
Por qué centena y aproximaciones no se cruzan entre sí
Aunque las dos comparten la idea de fragmento y no de número completo, son comprobaciones independientes: un décimo puede tener centena sin tener aproximación, y al revés. Cada una mira una parte distinta del número, y ninguna de las dos garantiza la otra.
Seis categorías del cuadro no admiten ningún margen: piden el número completo, cifra por cifra, sin excepción. La pedrea reparte 1.000 euros por serie —100 al décimo— entre 1.794 números distintos. Los dos cuartos premios reparten 200.000 euros por serie —20.000 al décimo— entre dos números, y los ocho quintos, 60.000 euros por serie —6.000 al décimo— entre ocho.
El tercer premio, con 500.000 euros por serie —50.000 al décimo—, el segundo, con 1.250.000 euros por serie —125.000 al décimo—, y el Gordo, con 4.000.000 de euros por serie —400.000 al décimo—, dependen cada uno de un único número. La Lotería de Navidad en Rubí reparte estas seis categorías bajo la misma exigencia, el número completo, con cuantías que van de 100 a 400.000 euros al décimo: acertar el número entero no dice, por sí solo, cuál de las seis ha tocado.
Esa es la diferencia clave frente al reintegro o la centena: aquí no basta con acercarse ni con coincidir en parte, así que estas seis categorías son, en conjunto, las que menos veces reparten premio de todo el sorteo, aunque sean también las que más dinero mueven.
Qué se cobra en cada categoría, más allá del primer premio
Ordenado por lo que exige cada una, y no por su cuantía, el cuadro de premios queda así:
- Reintegro: 20 euros al décimo, solo por la última cifra del número.
- Pedrea: 100 euros al décimo, con el número completo entre 1.794 posibles.
- Cuartos premios: 20.000 euros al décimo, con el número completo entre dos posibles.
- Quintos premios: 6.000 euros al décimo, con el número completo entre ocho posibles.
- Tercer premio: 50.000 euros al décimo, con un único número completo.
- Segundo premio: 125.000 euros al décimo, la categoría más alta de la Lotería de Navidad en Rubí después del Gordo.
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A todas estas categorías se les aplica la misma regla fiscal: los premios superiores a 40.000 euros tributan al 20 % sobre el exceso, y el plazo para cobrar cualquiera de ellas es de tres meses desde el sorteo, sin distinción entre las que piden una cifra y las que piden el número entero.
Tener presente esta clasificación, por lo que exige cada categoría y no solo por lo que paga, ayuda a comprobar el décimo con una idea más clara de qué se está mirando en cada comprobación: una cifra suelta, un fragmento del número o el número completo.
Ese orden también sirve para leer el resultado sin sorpresas: si el décimo no tiene ni reintegro ni centena, ya se sabe que no puede tener tampoco ninguna de las categorías que exigen el número completo, porque estas últimas son siempre más difíciles de cumplir que las que solo piden una parte.
Quien prefiere revisar antes qué números siguen disponibles puede consultar el catálogo para este sorteo. Lotería Castillo mantiene esa disponibilidad actualizada durante toda la campaña, útil para quien juega la Lotería de Navidad en Rubí y quiere decidir con el cuadro completo delante, no solo con la cifra del Gordo en mente.